Santiago Segura vuelve a interpretar al expolicía más políticamente incorrecto de España, en un film para reír de principio a fin.
En la sexta parte de la saga de películas, José Luis Torrente (Segura) es un aprendiz de político que, paso a paso, llega a ser presidente de España, y nombra como ministros a sus amigos -los mismos actores que siempre lo acompañan, lo que resulta un guiño para los seguidores-.
Desde la primera, Torrente, el brazo tonto de la ley (1998), el mítico personaje logró conquistar a parte del público con un tipo de comicidad directo y sin desparpajo. Característica que se mantuvo y mantiene en todas las sucesoras.
Torrente Presidente (2026) es una comedia con gags muy efectivos, que cuenta lo peor de la política pública: corrupción, racismo y discriminación, con un toque de violencia.
Además de interpretar, la dirección también está a cargo de Segura, quien consolidó un sello propio en la forma de hacer humor. Regresan actuaciones ya clásicas, como las de Cañita Brava, Gabino Diego, Carlos Areces y Xavier Deltell. Y como es habitual, hay apariciones especiales para sorprender al público.
Los fans del protagonista disfrutarán del film y no se sentirán defraudados. Por el contrario, encontrarán a Torrente en una de sus mejores versiones.
Por Mario Díaz Pérez



