Años después del primer enfrentamiento entre los humanos sobrevivientes y los simios, un grupo comando de la armada norteamericana busca el escondite de la comunidad de simios liderada por César. En una trama política, bélica y de profunda significación acerca del sentido de la especie esta película que cierra la trilogía de precuelas sobre El planeta de los simios (para los puristas 1968, para los seguidores de Burton 2001) es sin lugar a dudas, la mejor de todas.
El conflicto bélico que se plantea en El planeta de los simios: La guerra (War for the Planet of the Apes, 2017) es triple, por un lado dos facciones militarizadas que no se ponen de acuerdo, por otro los simios liderados por la imponente y maravillosa figura de César que en principio se resisten a la idea de un nuevo enfrentamiento armado con los humanos.
César, a su vez, libra una lucha interna entre su rol como padre y su rol como líder de la comunidad. El proceso del protagonista, que va de la venganza a la iluminación, está plagado de referencias bíblicas magistralmente usadas. La película cuenta también con el soberbio personaje del Coronel, representante de una de las facciones armadas que manipula a su ejército con sus creencias mesiánicas. El Coronel está interpretado por el subvalorado actor Woody Harrelson (Natural Born Killers, 1994), que como siempre da clase de lo bien que le queda interpretar a un loco extremo.
Uno de los temas interesantes del film dirigido por Matt Reeves es la relación de los simios con una nueva forma de humanidad, representante de esto es Nova, una niña que no puede hablar y que es rescatada por Maurice (el mejor consejero de César que aparece en las otras películas de la saga).
El planeta de los simios: La guerra es una representante épica sobre la naturaleza entendida en el sentido más profundo del término. Con referencias al cine clásico (para el que sepa mirar), con referencias a textos y ritos religiosos (para el que quiera ver). Y fundamentalmente una película filosófica que indaga, con imágenes potentes, qué es eso a lo que llamamos hombre.
P.D.: Te amamos César!
Texto: Jimena Bezares



