El 23 de marzo se estrena El peso de la Ley, protagonizada por Paola Barrientos, María Onetto y Darío Grandinetti. Su director, Fernán Mirás, dialogó en conferencia de prensa:
–¿Cómo fue la elección de la temática?
– El guionista Roberto Gispert es abogado y su tesis fue basada en ese expediente, porque el caso le parecía que era un exponente muy claro de que según tu situación social la justicia te puede tratar de una u otra manera. Más el hecho de que la gente del Poder Judicial padece cuestiones de presupuesto, de tiempo y que puede descuidar o no el caso que les cae. Lo que más me gustaba era que el expediente nos permitía tener una trama de género en relación a que ella lo tenía que defender a él. A la película la sostiene el caso, pero hay un montón de subtemas relacionados todos con el mismo tema que son los distintos elementos del Poder Judicial funcionando a la vez. Sólo el espectador ve lo que está pasando en distintos lados. En un sentido siento que es piadosa, hubo cosas del expediente real que eliminamos porque nos parecían poco verosímiles de tan absurdas.
– ¿Qué desafíos tuviste que afrontar en el rol de director?
– Desafíos, todos. Cuando comencé a filmar tomé conciencia de que toda mi vida había estado en un set y que siempre había preguntado. Además trabajé con muy buenos directores, y muchas cosas que resolvía, al final de día me daba cuenta que se las había escuchado a Piñeyro, a Daoulte, a Barone o a Veronese. Y había estado muy cerca del proceso viendo cómo dirigían a otros actores. Por otro lado, la verdad es que es un elenco que conozco a todos como colegas, y de la vida además, y han tenido la generosidad de hacerme la gamba de correr este riesgo porque yo dirigía por primera vez.
-¿Qué características querías que tuviera tu primera película?
-Tengo sinceramente la sensación de que podés convertirte en director después de tu tercera película, así lo veo yo. Quería hacer la primera y quería entender de géneros. Me parece que el cine de género entretenido y hasta con humor puede tener un tema. Para mi lo más importante es que se habla de algo y vos estás involucrado en ese tema. Un buen signo era que en los ensayos hablaba de la escena y me ponía a llorar. Es el tono justo entre que tiene humor, es fuerte, emocional, padecen y a la vez se ríen un poco. Hay algo de la ironía de la gente que trabaja en el Poder Judicial y sentía que eso tenía que estar.
-¿Cómo convenciste a Paola Barrientos para que fuera la protagonista?
– Lo que pasó es que estaba trabajando con Paola al mismo tiempo en que estaba escribiendo el guión. Pensamos en ella, y a medida que seguíamos trabajando, el personaje tenía su cara. Se generaba el problema de que le dijéramos y nos respondiera: me parece una porquería (risas). Por suerte no pasó eso.
– ¿En qué lugar es la locación?
– Salvo la Facultad de Derecho al inicio, la película está filmada en el bosque hermoso y gigante de Necochea y en el parque Peralta Ramos de Mar del Plata.





