El director de Perfectos desconocidos (Perfetti sconosciuti, 2016) visitó la Argentina con motivo de la Semana de Cine Italiano en Buenos Aires, y por el estreno de Los oportunistas (The Place, 2018), su nueva película.
– ¿Por qué considerás que Perfectos desconocidos tuvo un alcance universal?
– Pienso que el gran éxito es la idea de la película. Es un caso realmente extraño porque fue vendido a 60 países, se hicieron 10 remakes y lo importante de la apreciación de este film va más allá de la película. Es buena, pero lo fundamental es la temática: es el objeto que está cambiando la vida, las relaciones. Afronta un tema adecuado en el momento adecuado porque en este momento hay un análisis colectivo sobre cómo están cambiando las relaciones y no podés dejar de hablar de este tema. Cada uno quiere ir a ver la película porque necesita decir lo que piensa al respecto.
Con respecto a los guionistas, estuvimos en condiciones de escribir en un lenguaje internacional, pudimos escribir una película que se entiende en todos lados. Y esto lo demuestra el hecho de que en las distintas remakes no cambia demasiado, son prácticamente parecidas las versiones.
– ¿Cómo logró que las emociones del ser humano estén presentes en Los oportunistas?
– Mis películas se tratan todas sobre el alma. A mí lo que más me interesa es el hombre, y dentro de él, los demonios, la parte oscura de las personas. Si nos ponemos a ver, hasta en La divina comedia lo más interesante es el infierno. En particular, Perfectos desconocidos toca lo poco que conocemos a las personas que nos rodean, y en Los oportunistas se demuestra lo poco que nos conocemos a nosotros mismos.
Para mí lo importante es que una vez que saliste del cine no te olvides de la historia que viste. La película tiene que llevar a reflexiones, más bien incómodas y difíciles, que nos obliguen a juzgarnos a nosotros mismos, a decirnos: ¿Qué haría yo en esa situación? ¿Cómo me comportaría?
Yo también me analizo y soy muy curioso de conocer al ser humano. No es una casualidad que viaje tanto, viajo para difundir el cine, pero también para conocer a las personas, a la humanidad. A partir de este conocimiento surgen los personajes, los construyo y cuento historias.
– ¿Cuándo sentís que ya está lista la historia?
– No pensás nunca que la historia ya está terminada, llega un punto en el que te detenés porque tenés que entregar el guión. Sino un autor seguiría ininterrumpidamente con su personaje.
– ¿Por qué generalmente sus films están acotados a uno o dos espacios?
– Por suerte no es una cuestión de presupuesto. Anteriormente mis películas tenían ambientaciones muy abiertas y costosas. En el caso Perfectos desconocidos no fue a propósito que se rodara todo en una casa. Los oportunistas nace casi como un juego, se rodó en 12 días con un pequeño presupuesto. Realmente fue un desafío hacer una película pequeña, dramática, que toca un tema muy profundo: ¿Qué es lo que estaríamos dispuestos a hacer por algo que nosotros realmente deseamos?





