Después de Misterio a bordo (Murder Mystery, 2019), Jennifer Aniston y Adam Sandler vuelven a ponerse en la piel de Audrey y Nick Spitz, la divertida pareja de detectives que en esta nueva entrega intenta acreditarse legalmente como tal.
El argumento de la nueva película de Netflix gira en torno a la búsqueda del Maharajah (Adeel Akhtar), un amigo personal del matrimonio que es secuestrado en medio de su fastuoso casamiento. Ese hecho dispara un conflicto internacional que los protagonistas deberán resolver.
Misterio a la vista (Murder Mystery 2, 2023) tiene su punto fuerte en la gran superproducción que despliega en las escenas. Nada sería lo mismo sin las locaciones de una boda de ensueño ni las persecuciones en las preciosas calles de París. Sin embargo, el despliegue visual consigue distraer un rato, pero no sostiene un guion bastante débil.
Se trata de una película “pochoclera” con todas las letras. Y no reniega de serlo. Por el contrario, expone los condimentos típicos de un film pensado para divertir, sin más pretensiones. Aniston y Sandler tienen química y saben del género, lo que aporta algo de efectividad.
Por Jimena Díaz Pérez



