La nueva película del director italiano Paolo Genovese se destaca tanto por su narrativa como por la tensión del guión.
Un hombre misterioso, del que se desconoce todo, se sienta cada día en la misma mesa del mismo restaurante. Allí recibe a diferentes personas a las que les concede sus deseos a cambio de cumplir las tareas que les asigna. ¿Hasta dónde estarán dispuestos a llegar por sus deseos?
Después de Perfectos desconocidos (Perfetti sconosciuti, 2016), Genovese retoma la temática de la personalidad pero de otra forma. Ahora, el centro no es el celular sino el interior de cada ser humano. Porque lo más oscuro se puede hacer presente cuando hay algo importante que le preocupa.
Los oportunistas (The Place, 2018) se desarrolla íntegramente en un mismo escenario, característica que está al servicio de una narrativa acertada que obliga al espectador a utilizar por completo la imaginación. Todo lo que ocurre fuera de ese espacio es relatado por los personajes, razón por al que la expresividad es fundamental.
El film mantiene la atención desde el comienzo porque sus diálogos son profundos y atrapantes. Sin embargo, el hecho de que transcurra en un sólo lugar puede no ser apreciado por la totalidad del públicos, dado que está acostumbrado a recibir estímulos visuales constantemente.
Los oportunistas indaga en la psicología del ser humano a través de las acciones y actitudes. Una película con una historia diferente que se agradece.
Por Jimena Díaz Pérez



