Es difícil comparar las películas originales animadas con sus versiones live-action. Si bien también es inevitable, hay que intentar sentarse en la butaca y dejarse llevar por la historia que Disney propone, sin pensar todo el tiempo en la antecesora. Esta nueva versión de Lilo y Stitch (2025), el exitoso film estrenado en 2002, está muy bien lograda, tanto desde la técnica como desde la emoción que atraviesa la pantalla.
Lilo es una niña solitaria que está a cargo de su hermana, tras la muerte de sus padres. Su vida es difícil y no consigue tener amigos hasta que adopta a Stitch, a quien considera un perro, pero que en realidad es un extraterrestre. Sus días se vuelven más divertidos y colmados de travesuras, afianzando un lazo de amistad que une dos mundos completamente opuestos, mientras que Stitch intenta esconderse de dos cazadores intergalácticos.
La historia es entretenida y consigue que el público disfrute desde el inicio, con momentos divertidos y otros más sentimentales. Lo que sí hay que destacar es la ausencia de canciones, un dato no menos al momento de pensar en asistir al cine con niños.
Las actuaciones de Maia Kealoha y Sydney Agudong logran un vínculo de hermandad creíble y cercano; completan el elenco Zach Galifianakis, Billy Magnussen, Courtney B. Vance, Hannah Waddingham, Tia Carrere, Amy Hill y Kaipo Dudot.
Lilo y Stitch es una de las mejores adaptaciones en live-action. Ideal para ver en familia porque es uno de esos films que deja “una linda sensación”. Se puede decir que Disney lo hizo de nuevo.
Por Jimena Díaz Pérez



