Las catadoras del Führer

La catadoras del Führer
CDI Films / Analía Sánchez - Prensa & Difusión

La sutiliza de los primeros planos ni bien comienza la escena uno es sutil. Alguien llega, abre la tranquera de madera y entra con sus valijas. Ahí se puede ver una mano de mujer, delicada, con las uñas pintadas de rojo. A unos metros, otras manos, pero sin esmalte, trabajan la tierra negra, seleccionando raíces. Son dos mujeres, dos mundos, un mismo dolor. Rosa y Herta. En breve nos enteramos de que, el marido de una, el hijo de la otra, las une; Gregor, un soldado alemán ausente del hogar, cumpliendo su servicio en la guerra, en alguna parte de Rusia.

El centro de todo radica en Rosa, pero al mismo tiempo en el contexto. Ella vino a vivir con sus suegros y hace más de tres años que no ve a su esposo. Lo contempla en un portarretratos cuando se acuesta la noche en su cama; lo espera. Hay escasez en esa cotidianidad. Viene de Berlín y parece que hay poco trabajo. En ese entorno parece haber devoción por el Führer, el otro protagonista, una presencia invisible y temerosa, salvo por unos cuadros colgados en las paredes.

Una mañana un grupo de soldados viene a buscar a la joven berlinesa. Se la llevan en un camión junto a otras mujeres, siete en total, a quienes ella no conoce. Van a un lugar y nadie les dice el motivo, hasta que las hacen ingresar a un comedor, un espacio donde hay una mesa con comida servida, en platos blancos y con distintas raciones. Ellas se sientan, comen con ganas, y luego son comunicadas que fueron elegidas para comer el alimento de Hitler. La razón: se cree en la posibilidad de que haya envenenadores. El cocinero les dice: “Por eso las seleccionaron. Mujeres alemanas, jóvenes y sanas, para una tarea muy delicada”. Ahí comienza el almuerzo y una digestión de terror. De ahí en más se convierten en las catadoras. Sus cuerpos responderán al resultado del alimento. Si salen ilesas, Adolf comerá.

La catadoras del Führer (Le Assaggiatrici, 2024) es la nueva película de Silvio Soldini, director de cine italiano. El reparto principal está encabezado por Elisa Schlott, Max Riemelt, Alma Hasun, Emma Falck, Olga von Luckwald, Berit Vander, Kriemhild Hamann y Thea Rasche. Elegantes y sobrios todos. La obra es una historia atrapante, donde una vez más el cine vuelve a decir que la Segunda Guerra Mundial aún tiene mucho por contar. Un retrato de época inmerso en el terror, donde se refleja cómo muchas veces la necesidad gana al miedo. Basada en la novela Le assaggiatrici de Rosella Postorino, sobre la historia real de Margot Wölk. De esos relatos escondidos y que llevan muchos años en darse a conocer.

Una trama concreta, donde la ausencia es una presencia. Síntesis: un bocado amargo y frío.

Por Luis Laffargue

Reseña
Calificación
las-catadoras-del-fuhrer La sutiliza de los primeros planos ni bien comienza la escena uno es sutil. Alguien llega, abre la tranquera de madera y entra con sus valijas. Ahí se puede ver una mano de mujer, delicada, con las uñas pintadas de rojo. A unos metros,...