El director español Oriol Paulo tiene acostumbrado al público a films como Contratiempo (2017) y Los renglones torcidos de Dios (2022). Y en esta miniserie de Netflix continúa la línea que lo caracteriza: intriga por doquier en un thriller psicológico que atrapa hasta el final.
Álex de la Fuente (Javier Rey) es un exitoso pianista galardonado por componer música para cine, que vive en un lugar inhóspito al que se mudó recientemente. Todo parece bastante tranquilo hasta que recibe el golpe de un rayo, lo que provoca que comience a tener visiones muy perturbadoras sobre su futuro y el de su familia.
A través de ocho capítulos colmados de giros en el tiempo, momentos de tensión y una historia que por momentos parece comprensible, pero que ante cualquier ingrediente extra se torna confusa, la obra de Paulo se vuelve tan interesante que genera que el espectador quiera ver en qué va a concluir toda la información que presenta.
Quizás para parte del público los dos primeros capítulos de La última noche en Tremor (2024) sean los más difíciles ver porque el argumento es complejo, dado que el clima de la pantalla se transmite, pero vale la pena continuar porque el resultado final es excelente.
Javier Rey se luce con un protagónico en el que atraviesa un abanico de sentimientos y confirma, una vez más, que es uno de los actores españoles más importantes de su generación. Ana Polvorosa lo acompaña muy bien en un papel distinto al que interpretó en otros trabajos.
La última noche en Tremor es una miniserie original porque no es predecible. Y aunque el público intentará descifrarla, será una tarea difícil.
Por Jimena Díaz Pérez





