Julio es un joven cercano a los 30 años, más, menos. Lo vemos trabajar en el campo. Se lo distingue perfectamente porque tiene puesta una remera roja, por lo tanto sobresale entre los verdes de los cultivos, los árboles y el pasto. Se acerca a una casa, entra, se recuesta. El silencio lo acompaña. Llaman a la puerta. Al salir se encuentra con un grupo de personas. Le cantan el feliz cumpleaños. La situación no resulta ser muy entusiasmante para el personaje, según lo narra su expresión facial. No es un momento de su agrado. Entra a la casa. Sale con una mochila en su hombro. Se va sin decir nada. ¿Por qué parece no gustarle que le canten el feliz cumpleaños? La respuesta, que no está implícita en el guion se irá respondiendo con el avance de la historia, con el relato del protagonista, Julio, interpretado correctamente por Chepe Irisity.
Vamos al pasado. Una novia lo deja. Con otra novia se aburre. Entonces aparece una turista norteamericana en Colonia del Sacramento. Hay cruce de miradas. Hay diálogos. Se observa la famosísima calle de los suspiros. Ese contexto plantea un si “La tercera podría ser la vencida”. Algo que se menciona en el trailer. Vemos también a turistas chinos. Y ahí empieza la cosa. El conflicto, el amor, el cosquilleo de las mariposas y un argumento gracioso.
Julio, felices por siempre (2023) es una comedia romántica filmada en Uruguay. Fue una de las películas más vistas en ese país durante el 2022. La crítica del otro lado del charco la sostuvo como una de las mejores ficciones. Se mantuvo en salas durante 12 semanas. Un éxito.
El film, dirigido por Juan Manuel Solé Lorenzelli, tiene momentos “altos” y “bajos”. Más los primeros que los segundos. Los “altos” guardan relación con el humor, algo no fácil de lograr y alcanzado con muy óptimos resultados. El público se ríe (reírse no es poco para estos tiempos). Es agradable a la vista. Sutilmente irónica, el amor y la crisis personal funcionan como ideas principales.
Merece destacarse la impecable actuación de Daryna Butryk. Sólida y verosímil, cautiva en el rol de Claire, una chica de Estados Unidos, visitando estas latitudes. Un rostro conocido este año porque interpretó a Cecilia Roth en la exitosa serie El amor después del amor.
En cambio “los bajos” se encuentran en estructuras que restan a la trama. Una colorida, aunque atractiva coreografía desde lo visual, interrumpe, detiene el hilo conductor. Resta a la trama. Tal vez innecesaria. Aunque de gustos no hay nada escrito. Se pueden identificar también algunos lugares comunes, típicos del género. Pequeños instantes predecibles.
“Me interesa el cine de personajes, dónde una ilusión, un deseo o un conflicto interno mueve la trama. “Julio” es una comedia romántica, género que tuvo su auge en los 90´s, acorde con el estado emocional en el que se encuentra el protagonista. Busco hacer reír, que el encuentro con el público sea desde la sorpresa y la ironía, dónde los conflictos, el drama que tiene por detrás toda comedia, sea trabajado desde el humor”, ha señalado el director, según la información de prensa. Integran parte del elenco Moncho Licio, Cristina Morán, Roberto Suárez y Josefina Trías. La casa productora es Región Cinema (Uruguay), asociada con Río Cine (Argentina). La duración es de 90 minutos y la distribuye Cinetren.
Julio, felices por siempre, plantea, de algún modo lo siguiente: ¿Qué es la felicidad? Estimado lector, vaya, vea y responda la pregunta.
Por Luis Laffargue



