Gracias, ¿el siguiente?: nueva temporada

Gracias, ¿el siguiente?
Netflix / www.netflix.com

Netflix estrenó la segunda temporada de la exitosa serie turca protagonizada por Serenay Sarikaya. El lugar que ocupan los vínculos amorosos y la importancia de la amistad, son algunos de los ingredientes de la nueva entrega de ocho episodios.

Los que ya vieron la primera parte recordarán que Gracias, ¿el siguiente? Se centra en la vida amorosa de Leyla Taylan, una exitosa abogada que intenta superar una ruptura amorosa. Tomando ese escenario como base, los episodios estrenados recientemente en la plataforma muestran cómo la protagonista trata de encontrar el verdadero amor, en el confuso mundo de las citas modernas.

Si bien la historia parece simple porque retrata una situación por la que atraviesan muchas personas, cada capítulo consigue mantener la atención intacta. Cómo el grupo de amigos de Leyla se acompaña en las distintas situaciones que le sucede a cualquiera de ellos, y lo cercano a la realidad que es, generan que el ritmo de la serie sea ameno e interesante.

Todos, en algún punto, son fundamentales en la historia. Porque aunque hay una protagonista, el “equipo” que integran no sería igual si alguno no estuviera. En ese punto, se marca la importancia de la presencia en los vínculos, y especialmente en la amistad, aunque la era tecnológica trate de todas las formas posibles de demostrar que con un simple mensaje alcanza.

En la primera temporada ya se vio que Leyla es una figura central fuerte, que por momentos se torna vulnerable. El personaje sigue en la misma línea, pero ahora le toca atravesar diferentes obstáculos, que la harán encontrarse más a ella misma. Pero sin perder el estilo estético que la caracteriza: sus looks son envidiables, en el buen sentido, y quizás las amantes de la moda quieran imitarla.

El director Bertan Basaran expone una serie de este tiempo, con los interrogantes típicos que plantean el amor, la profesión y el futuro. Una realidad que no es ajena, por el contrario, resulta cercana y empática. Para pasar el rato y reflexionar un poco.

 

Por Jimena Díaz Pérez