El padre del año

Goodrich
Diamond Films / Raquel Flotta - Prensa & Comunicación / Photo Credit: Black Bear

Hay historias que pueden parecer pequeñas porque no necesitan una súper producción para lograr su cometido. Ejemplo de ello es la película dirigida por Hallie Meyers-Shyer, que no pasa desapercibida y atraviesa al espectador con un argumento claro.

De un día para el otro, Andy Goodrich (Michael Keaton) tiene que encargarse por completo de sus hijos menores cuando su esposa ingresa en un centro de rehabilitación. Goodrich busca el apoyo de Grace (Mila Kunis), la hija de su primer matrimonio, y la relación un poco lejana que existe entre ambos comienza a cambiar.

Con momentos de comedia que permiten descontracturar otros más dramáticos, El padre del año (2025) se presenta simple, pero tiene aristas profundas: las diferencias del rol de padre con la hija mayor y con los hijos más pequeños; el desconocer los problemas por los que atraviesa la esposa, que son visibles para el entorno, pero invisibles para él; la realidad económica que lo empuja a terminar con un negocio de años.

Keaton vuelve a demostrar que, además de ser un actor con trayectoria, tiene carisma para estos papeles que requieren de una empatía particular. Y Kunis sigue esa línea, para construir una relación familiar creíble. También cabe destacar las interpretaciones de la joven Vivien Lyra Blair, como la hija menor, y de Danny Deferrari, quien protagoniza una de las escenas más emotivas del film.

El padre del año es una película agradable de ver, que provocará alguna que otra lágrima en el público; no desde el golpe bajo sino desde la emoción genuina de ver en la pantalla grande una historia que es fácilmente reconocible en la vida real.

 

Por Jimena Díaz Pérez

 

 

 

Reseña
Calificación
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