En su primer largometraje, Destin Daniel Cretton lleva a la pantalla grande el caso real de Jeannette Walls, autora del best seller en el que se basa el film.
El castillo de cristal (The Glass Castle, 2017) cuenta la historia de una periodista newyorkina exitosa (Brie Larson) que debe presentar a su prometido, también exitoso, a su extraña e inusual familia. Con el esfuerzo de hacer un relato crudo que oscila entre Capitan Fantastic y The Big Fish, Creaton presenta la interesante y terrible vida familiar de Jeanette, hija de un matrimonio peculiar: un padre soñador y alcohólico, que anhela construir una casa fantástica, (Oscar Woody Harrelson), y una madre negligente que es, además, una artista empedernida (Naomi Watts).
Se trata de un film para pensar la importancia de una crianza ríspida, pero llena de pequeñas bellezas creativas. ¿Es posible tener una familia normal? ¿Es deseable tener una familia funcional? ¿La crianza es el pensamiento y la acción en la libertad o el encorsetamiento institucional? Con una sensibilidad clara que no cae en golpes bajos, el guión fluye entre las enseñanzas de sabiduría en acción de padres demasiado libres, y las aventuras, desventuras y penurias de los hijos que no comprenden de aprendizajes asistemáticos. Padres que fueron hijos descuidados y quieren cuidar pero desde un lugar tanto caótico como creativo.
Es también una historia de reconversión y de aceptación de la identidad, de la relatividad de la locura, de la belleza instantánea de la aventura, del saber aceptar y del saber decidir. Sobre peleas y reconciliaciones, sobre deseo de normalidad y sobre abrazo a la libertad, y también, sobre el padecer sin victimizar. Lo más valioso de El castillo de cristal es que no pretende contar la historia familiar desde una postura épica de realización sino más bien el relato de la oscuridad de las relaciones.
En los créditos Cretton regala algunos fragmentos de esta increíble familia real. Definitivamente, es una película que deberíamos ver todos para mirarnos a nosotros mismos.
Texto: Jimena Bezares



