Basada en hechos reales la película de Muayad Alayan muestra como un hecho que suele considerarse dramático, como un engaño/desengaño amoroso en una ciudad dividida geopolítica, cultural y social, es directamente una catástrofe de proporciones internacionales.
La trama es sencilla: Sarah tiene una aventura con Saleem, el contexto es complicadísimo porque ella es israelí, él palestino y ambos viven en Jerusalén. Pero eso no es todo, el marido de Sarah trabaja para los servicios y la mujer de Saleem está embarazada!
Si bien es un poco larga y lenta, es interesante pensar un conflicto actual y complejo a través de algo tan común como una infidelidad. Con más insinuaciones que reflexiones la película no logra ser ni polémica ni políticamente correcta, de todos modos consigue mostrar una situación que occidente tiende a invisibilizar.
El affair de Sarah y Saleem (The Reports on Sarah y Saleem, 2018) no es un film sobre el amor, ni sobre la identidad, ni siquiera –aunque no puede evitarlo- es una película política. Es sólo una de las tantas historias de cómo algo aparentemente insignificante puede desencadenar una serie de situaciones que se enredan y complejizan de forma exponencial, uniendo y separando vidas para siempre. Un relato alrededor de un muro y un muro alrededor de una historia.
Por Jimena Bezares



