Ocupan un lugar clave en las películas y su presencia es estratégica en las historias. Exactamente lo mismo ocurre en nuestra vida porque no sería lo mismo sin ellos. En el Día del Animal, elegimos homenajearlos a través de films en los que provocan llanto, risas y ternura.
Ganadora de un premio Oscar como Mejor Película en 2011, El artista (The Artist, 2011) se caracterizó por tener uno de los protagonistas más simpáticos que conquistó al público: el Jack Russell terrier, compañero de George Valentin (Jean Dujardin). Ugguie, así se llamaba en la vida real, caminó por la alfombra roja junto a los actores el día de la premiere. Y se robó todas las miradas.
En la línea de los protagónicos, hay dos películas que no serían lo mismo sin las mascotas: Marley y yo (Marley & Me, 2008) y Siempre a tu lado (Hachi: A Dog´s Tale, 2009). Aunque las historias son distintas, en ambas se muestra la relación de los seres humanos y los perros, desde el primer instante en que se miran. Momento en el que se produce una conexión única que sólo comprenden aquellos que vivieron esa experiencia. Marley, el hermoso Labrador color café con leche, y Hachiko, el fiel y conmovedor Akita, cambian las vidas de sus dueños por completo. Lo mismo que ocurre con la de ellos.
Otra característica es que son oportunos. Como ocurre cuando el gato de Abby (Katherine Heighl) aprieta el control remoto y cambia el canal que su dueña estaba mirando en La cruda verdad (The Ugly Truth, 2009). O el instante de El Plan B (The Back-Up Plan, 2010) en el que el pequeño perro de Zoe (Jennifer Lopez) se traga el resultado del test de embarazo y le impide conocerlo hasta el otro día. Y un hermoso Border Collie tiene la capacidad de convencer a Tom (Patrick Dempsey) de que no debe irse de Escocia antes de luchar por su amor hasta las últimas instancias en Dama de honor (Made of Honor, 2008).
Los animales también están incluidos en los escenarios de fantasía de las películas animadas. Y cumplen un papel fundamental si de ayudar a las protagonistas se trata. Porque la vida de Cenicienta no habría sido lo mismo sin los intrépidos ratones Mert, Bert, Luke, Jaq y Gus. Ni Giselle (Amy Adams) hubiera vencido a Narissa (Susan Sarandon) sin la colaboración y presencia de la ardilla Pip en Encantada (Enchanted, 2007). Y quizás Rapunzel no se habría animado a salir de su torre si el camaleón Pascal, su mejor amigo, no la acompañaba en la divertida aventura que plantea Enredados (Tangled, 2010).
Pero además, dejaron su sello personal en reconocidas series. Como por ejemplo Tornado, el negro y ágil caballo de El Zorro (Zorro, 1957); la hermosa perra Collie que protagonizó Lassie (Lassie, 1954); y el inconfundible gato parlante llamado Salem, que acompañó a Sabrina, la bruja adolescente (Sabrina, the Teenage Witch, 1996).
Grandes, pequeños, de distinta familia, raza y color, los animales tienen su lugar en el cine. Y su aporte es fundamental porque le imprimen ternura y calidez a las historias.



