De Noruega con amor

Love
Mirada Distribution / Analía Sánchez - Comunicación & Prensa

El cine noruego sigue desembarcando con buenas noticias. A la nominada al Oscar, Valor Sentimental, y la recientemente estrenada en la plataforma Mubi, La hermanastra fea, se suma ahora en salas comerciales Love (Kjærlighet).

La historia comienza con una interpretación libre de esculturas en un edificio público, en manos de una suerte de guía, pero al final, es una mujer que está pensando en proyectos, probando ideas. Es una forma de entrar en el relato. El eje central tiene dos personajes principales: una doctora, Marianne y un enfermero, Tor, ambos unidos por el vínculo laboral. Interesante forma del trabajo en conjunto, sobre todo el acto de escuchar. A los pocos minutos hay un llamativo “personaje” secundario (se reconoce a esta descripción como algo forzada, pero vale la pena). Un ferry que une Oslo con la isla de Nesodden. El transporte no solo es un medio de transporte, sino un espacio común, un “no lugar”. Va y viene, todo el tiempo, como los vínculos humanos. Se suma a esta idea de espacios el hospital, con su contexto y determinación en el ir y venir de Marianne y Tor.

Love se envuelve de diálogos largos, atractivos y reflexivos. Hace culto y desafía a una problemática actual, por ejemplo, el escuchar. Hay respeto por las palabras y el silencio del otro. Es actual, ofreciendo destellos de temas recurrentes en la sociedad: el contacto humano, las redes sociales, y la soledad, por qué no. Un conjunto de aristas hiladas con pinceladas sutiles. Los planos panorámicos del ayuntamiento (otro “personaje”), la música y la elegancia de imágenes prolijas.

Marianna y Tor parecen desconocer sus deseos o en todo caso en la construcción de los mismos. El film muestra cómo en lo cotidiano de las personas todo puede cambiar; la vida te da sorpresas, sorpresas te la vida, dijo alguien alguna vez. No lo plantea como una crítica, sino como realidad. Las casi dos horas de duración transcurren sin sobresaltos, sin grandes conflictos. Fluye. En ese devenir las emociones surgen. Son personajes animándose a lo desconocido; buscan y encuentran.

Dirigida por Dag Johan Haugerud, la cinta nórdica se toma el tiempo necesario para narrar, con pausas y sin prisas; tiene su propio y elegante ritmo. El elenco lo encabezan Andrea Bræin Hovig, Tayo Cittadella Jacobsen, Thomas Gullestad, Lars Jacob Holm, Marte Engebrigtsen, Marian Saastad Ottesen, verosímiles todos en sus roles.

Final esperanzador y simbólico. Un fragmento de cultura escandina

Por Luis Laffargue