Emerald Fennell dirige, a partir de su propio guion, la nueva adaptación cinematográfica de la famosa novela dramática de Emily Brontë.
Catherine (Margot Robbie) y Heatcliff (Jacob Elordi) se conocen desde niños. Y comparten una misma casa a pesar de sus orígenes disímiles: ella, hija de un aristócrata y él, un huérfano pobre. Con los años nace el amor y el romance se vuelve inevitable, pasional y maldito.
Lo mejor que tiene Cumbres Borrascosas (Wuthering Heights, 2026) es que ofrece la posibilidad de acercar un clásico a generaciones que desconocían la historia publicada en 1847. Si bien la directora le agregó algunos toques propios un poco caricaturescos, el argumento se mantiene.
La química entre Robbie y Elordi es una de las aristas fundamentales del film. Porque los protagonistas logran que el amor y odio que existe entre ellos, y que libra una batalla insostenible en el interior de cada uno, traspase la pantalla.
La vestimenta de los personajes y la ambientación de época son excelentes. Y lo inhóspito de los paisajes naturales de enormes cumbres enmarcan a la perfección el drama que atraviesan las personas que viven allí.
Cumbres Borrascosas es una gran producción con una historia ya probada. Después, queda en cada espectador elegir verla.
Por Jimena Díaz Pérez



