La ópera prima del actor y director español Javier Veiga plantea varias problemáticas de la vida, pero con toques de humor y giros acertados. Todo enmarcado en las magníficas postales de Galicia.
María (Marta Hazas), Nacho (Mauricio Ochmann) y Suso (Javier Veiga) son amigos desde la escuela. Y mantienen su amistad intacta hasta que un hecho difícil de perdonar enfrenta a los hombres del grupo, generando que dejen de verse. Pero cuando de casualidad a dos de ellos les toca compartir el secreto de que el otro se va a morir, las cosas cambian para los tres.
Amigos hasta la muerte (2023) es una comedia romántica, con pinceladas de drama, que se acerca al público desde diferentes tópicos: el amor, el destino, el aceptar los cambios, la amistad… En sus 97 minutos de duración construye una historia que va in crescendo, con momentos más interesantes que otros -quizás algunas situaciones que no aportan demasiado se podrían obviar-, y con un giro al final que sorprende y le da sentido.
Al igual que en la serie Pequeñas Coincidencias (2018-2021), Hazas y Veiga reafirman la química que tienen cuando trabajan juntos; mientras que Ochmann hace lo propio y muestra un carisma revelador.
Enmarcada en los paisajes de Galicia, especialmente en Ourense y Santiago de Compostela, la película es una invitación a recorrer esos sitios que unen a tantos argentinos y españoles. El Camino de Santiago y la imponente imagen de la Catedral tienen un sentido particular en el argumento, además de embellecer el film.
Disponible en Amazon Prime Video, Amigos hasta la muerte tiene algunos altibajos, pero en su totalidad funciona. Cumple con el objetivo de entretener, a través de una historia que le llegará al espectador desde sus múltiples aristas y no le será indiferente.
Por Jimena Díaz Pérez



