La naturaleza y el mundo animal se apoderan de la nueva película de Disney-Pixar, que trae una propuesta distinta. Y como es habitual, entretiene a grandes y chicos.
Mabel (Piper Curda) es una adolescente universitaria que disfruta de la vida al aire libre, ama a los animales y los defiende incansablemente cuando es necesario, rasgos heredados y compartidos con su abuela. Cuando el intendente de su ciudad comienza a construir una autopista, poniendo en peligro una fuente de agua que es el hogar de miles de especies, la joven decide ser parte de un proyecto de investigación tecnológico: su mente ingresa al cuerpo de un castor robótico, lo que le permite “ser una más” del hábitat que tanto quiere.
Partiendo de una idea fantasiosa, que se asemeja a la de Avatar o Mátrix, Hoppers: Operación castor (2026) es una película entretenida, en la que también aparecen aspectos de la vida real; como por ejemplo, lo que produce el acceder al poder o la marcada estratificación social, en este caso en el reino animal.
Además, expone el valor de los antepasados, la importancia de la amistad -representada de forma trasparente entre Mabel y el castor Rey George (Bobby Moynihan)-, y el gran funcionamiento del trabajo en equipo, aunque los involucrados sean de especies diferentes.
Disney-Pixar vuelve con una historia ágil, marcada por el ritmo de animales entrañables, divertida y pensada para todas las edades.
Por Jimena Díaz Pérez



