Como una obra de arte, el film de Chloé Zhao conmueve de una forma tan sutil como profunda. Ganadora del Globo de Oro a Mejor película, es también candidata a obtener el Premio Oscar en la misma categoría.
Inglaterra, año 1580, Agnes (Jessie Buckley) y Will (Paul Mescal) se enamoran profundamente y la pronta llegada de un hijo consolida sus sentimientos. Con el tiempo Agnes nota la necesidad que tiene Will de expandir su vocación, razón por la que se instala solo en Londres, en busca de una mejor situación para la familia. Pero sucede un hecho trágico que pone a prueba sus vidas y el vínculo que los une.
Hamnet está basada en la novela de Maggie O´Farrell, y retrata una parte de la vida personal de William Shakespeare sobre la que no se conoce tanto. En especial, el momento personal que lo motivó a escribir Hamlet.
La construcción del personaje que logra Buckley es extraordinaria. Sus gestos y miradas son naturales y creíbles, que es justamente lo que necesitan este tipo de historias (la escena de la obra de teatro generará más de una lágrima). Mescal también está muy bien, con una interpretación dulce y empática.
Zaho invita a que el público se deje interpelar por un guion que pasa por todos los climas. Expone en la pantalla grande un trozo de las emociones humanas. Y consigue que se sientan.
Por Jimena Díaz Pérez



