LocaMente (2025) es la última película del cineasta italiano Paolo Genovese. Una comedia romántica que gira alrededor de dos personajes en una primera cita tan incómoda como cómica. Los protagonistas, Lara (Pilar Fogliati) y Piero (Edoardo Leo), luchan contra sus voces internas literal y figurativamente. Las múltiples personalidades de ambos sabotean este primer encuentro,que desde el inicio se augura caótico.
Conocido por dirigir la versión original de Perfectos desconocidos (2016), un film ícono popular en nuestro país y a nivel mundial, Genovese reutiliza la fórmula que le fue tan exitosa: una película centrada en diálogos y actuaciones, que con pocos recursos resulta simpática y cercana. La acción transcurre principalmente en una locación, con muchos planos grabados con cámara en mano (lo que nos inserta en el universo ansioso y nervioso de los personajes), y con un aura teatral que interpela al espectador.
El largometraje tiene un tratamiento temático muy similar al de la película de Disney Intensamente (2015), como si fuera su versión live action con problemáticas que convocan a la adultez y joven adultez. Esto genera un vínculo de identificación con el público. Las escenas retratan las inseguridades, contradicciones y conflictos propios de la vida adulta en la actualidad.
LocaMente no está inventando la rueda. Es una comedia romántica clásica, estereotipada en algunos momentos, y que no tiene una alta complejidad. Sin embargo, con diálogos divertidos y personajes atractivos, se posiciona como una película graciosa y cómoda de ver para quienes quieren pasar un buen rato.
Por Martina Otamendi De Ruggiero



