Danzar con María (Dancing With María, 2014) retrata parte de la vida de la reconocida bailarina María Fux. Con motivo del documental dirigido por Iván Gergolet, la reconocida bailarina de 94 años dialogó con la prensa en conferencia de prensa.
-¿Qué considera que experimentan las personas a través de la danza?
-Hay algo importante, que siempre he sentido: que la danza desaparece en el aire. Una vez hecha, ya está. Queda en la memoria de la gente, pero desaparece. El hecho de ver en un documental un poco de esta vida que hoy me trajo aquí, al cine Gaumont, me hace sentir que algo permanece. Y lo que va a permanecer es lo que ustedes han sentido a través de las imágenes.
-¿Qué influencia tuvo en su carrera Martha Graham?
-Toda la gente que ha dado danza, no solamente Martha Graham, muchas personas anónimas, me han dado algo importante a través de sus movimientos. Y eso es la influencia de hacer con su vida el movimiento. Yo trato de hacerlo.
-¿La música es un instrumento de la transformación?
-El movimiento, aparentemente, no tiene música. Pero sí tiene ritmo. Permanentemente busco música que no solamente me guste, por el gusto o por el olfato, sino que sirva para nosotros. Es lo que trato con la vida: encontrar música que no haya escrito yo, pero sí la puedo escuchar y la puedo vivir. Es la música que encuentro, y siempre son diferentes porque cada día uno es diferente a lo que fue ayer.
-¿Cuándo descubrió que usted podía ayudar a la gente?
-Cuando danzaba en las plazas, en el Parque Centenario. Cuando le pude dar a mi madre, a través de una pierna que ella tenía sin rótula, la danza, el movimiento. Y ella me dio el movimiento con su vida. Siempre he danzado y siempre he querido dar.



