Amor gourmet

Amor gourmet
Un viaje de diez metros

El cine muestra numerosas profesiones a través de sus personajes. Porque la tarea que realizan es lo que les da matices para interpretarlos. ¿Cómo refleja el séptimo arte la actividad de cocineros y chefs? ¿Esconde algo de magia la cocina?

Al pensar en las internas de un restaurante es inevitable recordar las peleas iniciales entre Kate (Catherine Zeta-Jones) y Nick (Aaron Eckhart). Ambos quieren trasladar su estilo personal a cada plato y la existencia de dos chefs acostumbrados a trabajar de distinta manera resulta una situación insostenible en Sin reservas (No Reservations, 2007).
El desempeño contrarreloj, las quejas típicas de los comensales y la necesidad de buscar la mejor materia prima para desarrollar las delicias también se señala en Un viaje de diez metros (The Hundred-Foot Journey, 2014). Pero acá los enfrentamientos se producen entre dos restaurantes completamente distintos: uno tradicional de una familia hindú, y otro reconocido, especializado en sofisticada comida francesa y distinguido con una estrella Michelín. A pesar de la historia de cada uno, y de que sólo los separa una angosta calle, Hassan (Manish Dayal) y Marguerite (Charlotte Le Bon) aprenden a compartir recetas y secretos gastronómicos, siempre guiados por la mirada de Madame Mallory (Helen Mirren).

Pero el amor no sólo se manifiesta en las grandes cocinas. Y tampoco genera únicamente el sentimiento de enamoramiento hacia una persona. El interés por la combinación de ingredientes, a veces perfecta y otras a prueba de error, también surge en una intimidad casi absoluta y para desafiarse a uno mismo. Como por ejemplo, en la casa de Julie Powell (Amy Adams), una joven que trata de repetir al pie de la letra las recetas de la famosa Julia Child (Meryl Streep), y paralelamente, transmite las experiencias en su blog.
Mientras que en Julie & Julia (Julie & Julia, 2009) la protagonista se involucra en sus creaciones, Elizabeth Gilbert (Julia Roberts) se deja sorprender por ricos platos en Italia. Exquisiteces que simbolizan el permitirse disfrutar de uno de los mayores placeres en Comer, rezar, amar (Eat, Pray, Love, 2010).

Por su parte, en Amor a la carta (Dabba/The Lunchbox, 2014) la realidad de Ila (Nimrat Kaur) se entrecruza con la de Saajan (Irrfan Khan) de manera involuntaria cuando un repartidor de portaviandas entrega mal su pedido en Mombai. Confusión que cambia el rumbo de sus vidas.

Algunas opciones cinematográficas para deleitarse.